Conserva Janal Pixán en Cozumel las raíces mayas del Día de Muertos
COZUMEL, QRoo, 30 de octubre de 2026.- Caminaba encorvado, era de baja estatura y arrastraba los pies al avanzar. Así recuerdan a Marcos Chan Chi, el antiguo velador que durante años recorrió las instalaciones del museo de Cozumel y cuya historia todavía despierta inquietud entre quienes trabajan en el recinto.
Su presencia formaba parte de la rutina del lugar. Sin embargo, cuando murió, su historia tomó un rumbo distinto: no tenía familiares en la isla, por lo que el propio museo se hizo cargo de los servicios funerarios.
Pasó el tiempo y llegaron nuevos trabajadores para cuidar el edificio durante las noches. Entonces comenzaron a escuchar algo que les resultaba familiar: pasos lentos y arrastrados que parecían avanzar por los pasillos, como los de Marcos.
Al principio, aquellos sonidos provocaban miedo y desconcierto entre quienes permanecían en el museo. Después, algunos comenzaron a relacionarlos con el antiguo vigilante y surgió la creencia de que seguía recorriendo los espacios que cuidó durante tantos años.
No se trata de un relato inventado para estas fechas. La historia parte de la vida de Marcos Chan Chi, de su fallecimiento y de los testimonios que trabajadores del museo han compartido a lo largo del tiempo sobre los ruidos que aseguran haber escuchado durante sus guardias nocturnas.
La explicación de esos pasos queda abierta, pero su recuerdo permanece entre quienes conocen la historia. En el marco del Día de las Almas Olvidadas, rumbo al Día de Muertos,, la leyenda vuelve a cobrar vida y deja una pregunta en el aire: ¿Marcos Chan Chi sigue de guardia en el museo de Cozumel?




