Ameba comecerebros: qué riesgo existe y cómo prevenirla en Quintana Roo
COZUMEL, QRoo, 18 de octubre de 2025.- “No soy una víctima, soy una sobreviviente”, dice con orgullo Pilar Álvarez Vázquez, quien hace 15 años enfrentó una de las batallas más duras de su vida: el cáncer de mama. Actualmente, bajo el lema “¡Viva la vida!”, celebra cada día como si fuera el primero.
Pilar, tenía 36 años cuando un hallazgo producto de la autoexploración le cambió el rumbo. Su diagnóstico fue cáncer de mama en fase intermedia. Desde entonces inició un tratamiento que no solo exigía fortaleza física, sino también emocional y económica. Con tres hijos y su madre enferma, Pilar decidió no rendirse.

“El momento más difícil fue cuando mi mamá también fue diagnosticada con cáncer avanzado. En tres meses la perdí. Aun así, nunca dejé de creer. Hoy levanto la voz para decirles a las mujeres que se toquen, que se revisen, que escuchen su cuerpo. Nadie está preparado, pero la detección a tiempo puede salvarnos”, comparte.
En medio de quimioterapias, caídas de cabello y días interminables de hospital, Pilar aprendió a sostenerse con lo esencial: la fe, el amor de su familia y la certeza de que la vida aún tenía mucho que ofrecerle.
Como parte de su proceso de sanación, encontró en el ejercicio una terapia para el cuerpo y el alma. Con el tiempo, transformó esa disciplina en una misión: ayudar a más mujeres que atraviesan la misma lucha. Hoy, Pilar es instructora de baile y dedica su energía a compartir movimiento, alegría y esperanza, demostrando que el cuerpo también puede sanar bailando.
“Bailar me devolvió la fuerza y la confianza. Cada clase es un recordatorio de que sigo aquí, viva, y que el cáncer no define quién eres”, afirma.
Su mensaje va más allá de un testimonio personal: es un llamado a la conciencia colectiva. Pilar sabe que detrás de cada diagnóstico hay una historia que puede cambiar si se actúa a tiempo.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, el cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres en México, con más de 30 mil nuevos casos cada año. Sin embargo, el 90% de los casos detectados en etapas tempranas tiene un pronóstico favorable.

Por ello, los especialistas insisten: la autoexploración mensual, los chequeos médicos y las mastografías a partir de los 40 años son acciones que pueden marcar la diferencia.
“Cuidarse también es un acto de amor propio. No esperes una fecha especial. Hazlo por ti, por tu familia, por la vida. ¡Viva la vida!”, concluye Pilar con una sonrisa que simboliza esperanza.
Reproducción autorizada citando la fuente con el siguiente enlace Quadratín Quintana Roo.
Síguenos en Facebook, Twitter, Threads, WhatsApp, Telegram, TikTok, Instagram, YouTube




