SOLIDARIDAD, QRoo, 14 de abril de 2019.- La perfección en el arte es el logro inalcanzable que todos los artistas del mundo buscan coronar y es un camino largo que no tiene final. Sonia Amelio, mexicana galardonada más de 300 veces en diversos países por su único estilo de danza, lo tiene muy claro: 
“Un artista que dice que llegó, en ese momento se acabó; entonces, no creo que exista la perfección, pero mientras esté en busca de ello, creo que estoy en el camino adecuado, y es un reto permanente”.
Entrevistada en su visita a Playa del Carmen, afirmó que se siente “plena de facultades y sobre todo, he mejorado muchísimo mi técnica con base en el esfuerzo y trabajo tremendo, entonces yo creo que eso da sus frutos”.
Nacida a principios de la década de los años 40, Sonia Amelio incursionó desde muy joven en el mundo de la música: a los seis años ya coronaba sus primeros aplausos y las carreras de concertista de piano y bailarina clásica le dieron la perspectiva para crear un estilo único, utilizando como instrumento musical para acompañar su danza a los crótalos o castañuelas, como comúnmente se le conoce, este estilo particular la llevó a proyectar su arte por todo el mundo y ser actualmente un orgullo vivo de la cultura mexicana.

Sonriente, sencilla, habla de su arte: “es la conjunción de siete técnicas o no sería Sonia Amelio, ser concertista de piano, directora de Orquesta, prima ballerina, coreógrafa, actriz y qué más podemos decir, o sea, es la fusión de todas estas técnicas que ha dado lugar a que se conozca como una nueva forma de arte en la música y en la danza clásica”.
“Primero es necesario ser concertista de algún instrumento con música clásica; después, primera bailarina y juntar ese binomio aportando coreografía, agregar actuación, dirección de orquesta y luego los crótalos, es un arte que no se puede separar porque sino no sería Sonia” destaca.
A pesar de estar en el primer plano internacional del arte, Sonia Amelio trabaja diariamente de 6 a 8 horas para perfeccionar su estilo, y en cada presentación muestra, con categoría, todo el bagaje que la ha proyectado como la más importante representante de México en el mundo de la danza.
A pesar de eso, Sonia Amelio agradece con humildad a las personas que se ha encontrado en el camino del arte:
“Tuve el privilegio de conocer a la Tereshkova, imagínese de lo que estamos hablando, y a Maya Plisétskaya, la primerisísima bailarina rusa, entonces grandes personalidades, pero no solamente hablo que fue entre paréntesis maestra mía, porque me dio mis primeros consejos cuando yo siendo una niña llegué por primera vez a bailar a Rusia, eso para mí quedó, sus consejos impregnados permanentemente de por qué era tan gran bailarina, desgraciadamente ya falleció, y así lo puedo decir de Alicia Alonso, que tengo el privilegio de saludarla cada vez que voy a Cuba. Entonces hablo de bailarinas pero igual hablo de músicos e igual hablo de directores de orquesta, igual de escritores, creo que es interminable la lista de las personas fantásticas que he conocido, y que sigo conociendo a través de mi trayectoria por todo el mundo”.

Para la maestra Sonia Amelio ser mujer concentra un ideal de lucha permanente, en su caso, por la paz y la armonía. Se recuerda especialmente en los días de tensión, tras el levantamiento armado en Chiapas, en que emprendió una cruzada del arte por la paz y logró conjuntar en un mismo recinto a las partes en conflicto en el teatro Hermanos Domínguez de San Cristóbal de las Casas, Chiapas:
“La mujer desde que se sabe ha luchado. Yo creo que la lucha de la mujer ha sido permanente y será permanente, no por la igualdad simplemente, ni la supremacía, simplemente en un sentido somos igual que el varón. Pero, en otro sentido, somos y seremos siempre diferentes; empezando por la maternidad y ya es un plus que lleva la mujer, y además ni usted ni yo ni ninguno podríamos existir sin una mujer que es nuestra madre, o sea, eso hace a la mujer muy especial, y yo creo que hay apertura siempre que la mujer decida hacerlo, que luche por ello y cada quien, diría yo, en su trinchera haga lo mejor como si fuera lo más importante en su vida, para superarse y tener no solo mejor a la familia, a los amigos, sino también creo yo, al país”, detalló Sonia Amelio.
Para finalizar la entrevista, la maestra dejó un mensaje para las niñas y jóvenes que están interesadas en incursionar en el mundo de la danza o ya se encuentran practicando: 
“El mensaje sería que crean en lo que estén haciendo y que tienen que dejar muchas cosas, el arte es fantástico, maravilloso pero es cruel; claro, si lo van a hacer un día sí y otro no, como un hobby, perfecto, pero si van a dedicarse realmente al arte, al ballet, a la música, a la pintura, tienen que dedicarse de lleno, totalmente, y dejando a un lado muchas otras cosas, sacrificando muchísimo para trabajar permanentemente y con una disciplina rígida, pensando en llegar a una cima, es un reto permanente, en el arte nunca se acaba, siempre se aprende” finalizó.