Cáncer de mama masculino: raro, pero no para ignorarlo
CANCÚN, QRoo, 8 de octubre de 2026.- Cuando el agua y el lodo entran a una vivienda, el riesgo no termina cuando baja el nivel. Los residuos pueden contener bacterias, sustancias contaminantes y restos de animales, por lo que es importante limpiar y desinfectar los espacios antes de volver a utilizarlos con normalidad.
La primera recomendación es evitar el contacto directo con el agua estancada y el lodo. Para realizar la limpieza se deben utilizar botas o calzado cerrado y guantes; también conviene cubrir cualquier herida o cortadura. Los niños deben mantenerse alejados de las zonas afectadas mientras se retiran el lodo, la basura y otros residuos.
El agua contaminada puede provocar enfermedades gastrointestinales, con síntomas como diarrea, vómito, dolor de estómago y fiebre. También puede causar irritaciones en la piel y los ojos. Otro riesgo es la leptospirosis, una infección que puede transmitirse por contacto con agua o tierra contaminada con orina de animales, principalmente roedores.
Después de retirar el lodo y los residuos, las superficies deben lavarse y desinfectarse. Los alimentos que hayan tenido contacto con el agua de inundación deben desecharse, al igual que productos que hayan perdido la refrigeración o latas dañadas. Ropa, juguetes y otros objetos que puedan recuperarse deben lavarse por separado antes de volver a usarse.
También es importante ventilar las habitaciones para reducir la humedad y evitar la aparición de moho. Los recipientes donde se acumule agua deben vaciarse, ya que pueden convertirse en criaderos de mosquitos transmisores de dengue. Si después de la inundación aparecen fiebre, diarrea persistente, vómito, dolor muscular intenso, lesiones en la piel o dificultad para respirar, se recomienda acudir a una unidad médica.