CANCÚN, QRoo, 30 de julio de 2018.- El director de la Agencia de Proyectos Estratégicos de Quintana Roo (Agepro), Eduardo Ortiz Jasso, se reunió con el próximo director de Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Rogelio Jiménez Pons, en lo que es oficialmente el arranque de los trabajos de la primera etapa para el proyecto del Tren Peninsular del Sureste, conocido como tren maya, que se espera sea concluida en 2022.
Arquitecto de profesión, galardonado internacionalmente, el virtual director de Fonatur tiene el encargo de desarrollar el tren maya que saldrá desde Cancún, pasará por el Aeropuerto Internacional de Cancún, Tulum, Punta Venado, cruzará a Calakmul, en Campeche y pasará por algunas poblaciones del sur de Tabasco hasta llegar a Palenque, Chiapas.
La Agepro, por instrucción del gobernador Carlos Joaquín González, ha venido trabajando desde hace año y medio en el proyecto del Tren Cancún-Tulum, por el cual hace unos meses, se lanzó la convocatoria internacional abierta por una cantidad de 40 mil millones de pesos.
La Agepro planteó originalmente que el proyecto podría ser realizado mediante un modelo de Asociación Público Privada (APP) y confirmó que existen avances tanto en las alternativas de ruta como en los requerimientos federales por derechos de vía, así como en los modelos financieros para el proyecto.
Eduardo Ortiz destacó que desde el principio el objetivo era consolidar a Quintana Roo como una de las cinco economías más importantes del país.
Ahora con el proyecto ampliado, la entidad será la puerta internacional hacia más estados del país, corroboró Rogelio Jiménez Pons.
Con el inicio de las reuniones de coordinación, y debido a que el tren maya también tiene una propuesta específica, Agepro y Fonatur definirán los mecanismos de trabajo para evaluar las coincidencias de ambos proyectos en el tramo Cancún-Tulum, a fin de conciliar un proyecto único para este recorrido.
Se trabajará también en la definición del trazo hasta el sur del Estado, por lo que se revisará el diseño, alternativas de trazo, sistemas constructivos y etapas de construcción, así como las responsabilidades y corresponsabilidades entre el Gobierno Federal y el Gobierno de Quintana Roo, apegados a la sustentabilidad.
En la reunión se acoró que posteriormente, evaluarán las alternativas de tecnología, operación y mantenimiento del tren, trabajos que llevaràn unos cuatro meses.
El objetivo, dijo Eduardo Ortiz, es buscar integrar la visión de ambos niveles de gobierno y sumar esfuerzos para que el proyecto se haga una realidad en beneficio del desarrollo del estado, siempre respetando el medio ambiente y definiendo que el proyecto sea viable desde el punto de vista técnico, incluyente y con un alto sentido social.
La visión del virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, es que el tren maya integre, por primera vez, un turismo regional en forma sustentable que beneficie al  sector y en especial a la población local de Quintana Roo, Campeche, Tabasco y Chiapas.
“Hemos tenido ya varias reuniones con respecto al proyecto”, confirmó Rogelio Jiménez y agregó que al reunirse con el gobernador Carlos Joaquín González, éste le reiteró su disposición para ayudar a que se haga realidad en el tramo correspondiente a Quintana Roo.
El proyecto ya fue calificado como prioritarios y urgente por Andrés Manuel López Obrador, quien considera que el capital federal que se aportará está incluido entre sus siete proyectos prioritarios que en conjunto tendrán una inversión de 500 mil millones de pesos, capital que se reunirá del plan de austeridad.
Al respecto, el virtual secretario de Turismo, Miguel Torruco Marqués, afirmó que Sectur trabajará de la mano con Fonatur en este proyecto que pretende revolucionar el turismo en todo el Sureste del país.
Para el proyecto integral se tienen ya interesados, entre los que se encuentran perfilados capitalistas ferroviarios japoneses, aunque por el monto total del proyecto no se descarta el aporte económico de empresarios europeos y de Canadá.
Alternativamente, los especialistas trabajarán con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para cumplir los requisitos ferroviarios y una vez delineado el estudio y concretada la licitación arrancar los trabajos antes de seis meses.