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CANCÚN, QRoo, 4 de octubre de 2026.- A través de una experiencia que combina arte, música y ciencia, la exposición Zooxantela busca acercar al público a una de las problemáticas ambientales que enfrenta el Caribe: el blanqueamiento de los corales y sus efectos en los ecosistemas marinos.
Inaugurada el pasado 28 de octubre en el Centro Cultural de las Artes de Cancún, la muestra propone generar conciencia sobre la importancia de los arrecifes y los riesgos que enfrentan ante el incremento de la temperatura del mar.
Cuando los corales pierden su color, el ecosistema también está en riesgo
El nombre de la exposición hace referencia a las zooxantelas, microalgas que viven en los tejidos de los corales y mantienen con ellos una relación de beneficio mutuo. A través de la fotosíntesis, estos organismos proporcionan gran parte de la energía que los corales necesitan para alimentarse y crecer, además de ser responsables de sus tonalidades características.
Sin embargo, esta relación puede romperse cuando la temperatura del agua aumenta por encima de los niveles que los corales pueden tolerar. Ante este estrés térmico, los organismos expulsan las zooxantelas de sus tejidos, lo que provoca que pierdan su color y adquieran una apariencia blanca; a este proceso se le conoce como blanqueamiento coralino.

Aunque el blanqueamiento no significa necesariamente que el coral haya muerto, sí representa una amenaza para su supervivencia, pues al perder a las microalgas disminuye su principal fuente de energía, queda debilitado y se vuelve más vulnerable a enfermedades. Por lo que, si las altas temperaturas persisten, puede morir.
De igual forma, el fenómeno afecta al ecosistema que depende de los arrecifes, ya que estos funcionan como refugio, zona de alimentación y reproducción para numerosas especies marinas. Su deterioro puede alterar el equilibrio de la biodiversidad y afectar actividades económicas de las comunidades costeras, como la pesca y el turismo.
Quintana Roo, una costa rodeada de arrecifes
En Quintana Roo, la conservación de estos ecosistemas tiene especial relevancia debido a que gran parte de su litoral forma parte del Sistema Arrecifal Mesoamericano. De acuerdo con información de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), los arrecifes coralinos del estado se extienden aproximadamente a lo largo de hasta 650 kilómetros.

El sistema incluye zonas arrecifales frente a destinos como Cancún, Puerto Morelos, Cozumel, Playa del Carmen, Tulum y la costa sur del estado. Estos espacios ofrecen hábitat a numerosas especies y contribuyen a proteger las zonas costeras frente al oleaje y los fenómenos meteorológicos.
De acuerdo con la Red de Restauración del Sistema Arrecifal Mesoamericano, entre 2023 y 2025 se registró el periodo de estrés térmico más extenso y severo documentado en la región, con alrededor del 40 por ciento de los corales afectados en el sistema.
Por su parte, el Reporte de Salud del Arrecife Mesoamericano de 2024 ¬—mediante la evaluación de 286 sitios de la región— determinó que 39 por ciento se encontraba en malas condiciones y 23 por ciento en estado crítico. El documento también reportó una disminución de la cobertura de coral vivo, de 19 a 17 por ciento.

Zooxantela y la concientización
En este sentido, Zooxantela reúne esculturas metálicas, dibujos, videoinstalaciones, fotografía submarina y propuestas musicales para mostrar la fragilidad de los ecosistemas marinos y acercar al público a la problemática del blanqueamiento coralino.
La intención es que los visitantes no solo conozcan qué provoca el blanqueamiento de los corales, sino que también comprendan la importancia de proteger los arrecifes, cuya conservación está relacionada con el equilibrio de los ecosistemas y el bienestar de las comunidades costeras. La muestra permanecerá abierta hasta el 22 de noviembre, de lunes a domingo, de 12:00 a 20:00 horas, con entrada gratuita en el Centro Cultural de las Artes de Cancún.




