Registran 70 especies de aves durante festival en Cozumel
CANCÚN, QRoo, 4 de agosto de 2026.- Quintana Roo continúa como el estado con mayor número de playas certificadas de México, consolidando su liderazgo en turismo sostenible gracias a los distintivos ambientales que reconocen la calidad del agua, la seguridad, la accesibilidad y el manejo responsable de sus litorales. Tan solo para la temporada 2026-2027, Cancún alcanzó 53 distintivos Blue Flag, cifra que lo mantiene como el destino con más galardones del país y el primero a nivel internacional en embarcaciones certificadas.
Además de Cancún, otros destinos del Caribe Mexicano también fortalecen esta posición. Puerto Morelos renovó las certificaciones Blue Flag de Playa Sol y Ventana al Mar; Playa del Carmen conserva ocho playas públicas con este reconocimiento, entre ellas Punta Esmeralda, Playa 88, Pelícanos y Xcalacoco; mientras que Isla Mujeres mantiene certificadas Playa Norte y Playa Centro, consolidando a Quintana Roo como la entidad con mayor presencia de playas reconocidas por estándares internacionales.

El distintivo Blue Flag, otorgado por la Foundation for Environmental Education (FEE), certifica el cumplimiento de 33 criterios internacionales relacionados con la calidad del agua, gestión ambiental, educación ambiental, seguridad y servicios. Obtener y conservar este reconocimiento implica auditorías permanentes, monitoreo del agua, manejo adecuado de residuos, accesibilidad para visitantes y acciones continuas de protección del entorno costero.
La relevancia de estas certificaciones va más allá del prestigio turístico. Especialistas señalan que representan una garantía para visitantes nacionales e internacionales, fortalecen la competitividad de los destinos y ayudan a conservar ecosistemas como arrecifes, manglares y dunas costeras, fundamentales para la biodiversidad y la economía de Quintana Roo. Incluso, el estado mantiene 28 playas aptas para uso recreativo, de acuerdo con los más recientes monitoreos sanitarios realizados por Cofepris.
En un contexto marcado por desafíos como el recale masivo de sargazo y los efectos del cambio climático, las autoridades estatales y municipales consideran que mantener estas certificaciones internacionales es clave para preservar la imagen del Caribe Mexicano como uno de los destinos de playa más competitivos del mundo, reforzando el compromiso con un turismo sustentable que combine desarrollo económico con protección ambiental.