PUERTO MORELOS, QRoo, 17 de julio de 2018.- Un jaguar hembra, especie en peligro de extinción, fue atropellada en este destino turístico, pero también se le decapitó y cercenó la cola, lo que tiene indignados a los quintanarroenses y turistas, que manifiestan su molestia en redes sociales.
Autoridades ambientales ya recogieron lo que queda del cuerpo del animal, para investigar si la hembra estaba embarazada. La policía inició la averiguación para encontrar a los responsables.
En la Península de Yucatán existen unos mil 800 ejemplares, en Quintana Roo se estima que son alrededor de 800, pero organizaciones estiman que 70 por ciento de su hábitat original ha sido invadido por el hombre.
Los jaguares en Quintana Roo están en peligro de extinción por la caza furtiva, los incendios forestales, pero sobre todo por el desarrollo de la mancha urbano y del sector hotelero, que han depredado la selva, su hábitat.
En la entidad es común verles cerca de poblaciones, por lo que son atacados.
Representantes de la Asociación Reserva Ecológica del Edén lamentaron los hechos y afirmaron que las condiciones en las que viven han sufrido un dramático cambio de cinco años a la fecha.
Ante el hecho, la Alianza la Voz del Jaguar pidió a las autoridades de Profepa y Semarnat garantizar sus espacios de vida, sobre todo en el corredor Yum Balam-Sian Ka´an, un sistema de humedales y selvas de los municipios de Lázaro Cárdenas, Benito Juárez, Solidaridad, Tulum y Felipe Carrillo Puerto, en donde poco a poco el jaguar está desapareciendo.
Consideraron que ahora con el tren que se piensa construir de Cancún a Palenque, la situación puede agravarse, porque impactará severamente en esta especie.
“Luego de este hecho es necesario tomar en cuenta a los jaguares y a otras especies para realizar los planes de desarrollo y blindar sus accesos biológicos, ya que por lo general ellos se desplazan hasta 120 kilómetros lineales y si no tienen esa posibilidad, disminuyen sus opciones de caza”.
Indicaron que al reducir sus espacios, si estos animales se aparean con hembras hermanas, se provocaría un desequilibrio genético que provocaría a mediano plazo la pérdida de la especie”.
Destacaron que se estima existen 2 individuos por cada 100 kilómetros cuadrados en la zona cercana a Río Lagartos, y hasta 6 ejemplares en El Edén, Quintana Roo, por lo que es urgente que la Federación tome cartas en el asunto para evitar su desaparición.
Es común ver jaguares cerca de los hoteles, de zonas donde se practica el turismo de aventura, a donde se aceran porque huelen la comida.
Alertaron que en Quintana Roo hay gente a la que no le gustan y se dedica a cazarlos.
Uno de los casos muy sonados, fue el de la muerte de dos jaguares a tres kilómetros de Tulum.
Indicaron que además de la cacería, los jaguares se enfrentan a la falta de sensibilidad de muchas personas como el dueño del hotel Gran Bahía Príncipe, que mandó matar un ejemplar, crimen que quedó impune por parte de Profepa.
“Los jaguares se acercan porque buscan comida, porque esta era su zona de caza, porque los hombres hemos invadido su hábitat y estamos acabando con ellos”, destacó la Alianza La Voz del Jaguar.