CANCÚN, QRoo, 27 de julio de 2018.- El vertiginoso avance de la tecnología está dejando fuera del mercado a oficios, negocios y profesiones que no se preocupan por su actualización.
Se estima que más de 50 por ciento de los empleos tradicionales se perderán y la sociedad y gobierno deberán estar preparados para ello.
El vicepresidente regional sureste de la Cámara Nacional de la Industria Electrónica de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (Canieti), Marco Erosa Cárdenas, dijo que esa advertencia se viene dando desde hace un par de años, pero poco se ha hecho al respecto.
El primer paso que hay que dar, dijo, es la sensibilización y advertir a la sociedad, cámaras empresariales y gobierno que en los próximos años viene este cambio.
Señaló que, en muchos otros países ya están aplicando este proyecto, en general como país y en particular como región.
Y es que, si bien la problemática para el sector laboral no se ha adaptado a las nuevas tecnologías se viene visualizando desde hace unos años.
A este tema se le considera todavía como muy nuevo y no se sabe cómo va a impactar.
“Por ello es importante sensibilizar que viene y que va a trastocar muchas industrias, se prevé que más de 50 por ciento de los empleos tradicionales, poco calificados se va a perder o se van a transformar con la llegada de estas tecnologías”.
La robotización, Internet de las cosas, digitalización… Son más de 10 tecnologías que van a entrar y transformarán muchos empleos e industrias completas pueden desaparecer, estimó.
Por lo mismo, dijo, primero hay que trabajar en esta concientización y luego en ver cómo van a transformar sus procesos para poder sobrevivir.
A nivel estado, precisó que en donde ya se observan las dificultades es a nivel regulatorio, que actualmente es muy lento y atrasado.
“Para poder llevar de la mano el tema regulatorio con la transformación digital se tienen que actualizar, se tienen que modernizar muchos procesos legislativos y hacerlos más ágiles, porque las tecnologías cambian muy rápido, en eso se está trabajando”.
Un problema muy fuerte, dijo, es también el talento, “para poder dar los empleos necesarios hay que actualizar a las universidades y a su planta docente, por ello se trabaja con ellos también: les toma tiempo la actualización de sus programas y profesores, lo cual tiene que ser más ágil”.
Parte primordial es incentivar más el estudio de ingenierías, programación, tecnologías, y promover mejor estas carreras, porque actualmente hay mucha concentración en profesiones administrativas, de servicios “que no tienen matemáticas porque los muchachos no quieren estudiar algo complejo”.
Dijo, sin embargo, que las carreras de ingeniería, programación y tecnología son las que más se necesitan, las mejor remuneradas y las de más probabilidades de desarrollo.