El grito sale caro: hasta 800 pesos por un chile en nogada
CANCÚN, QRoo, 8 de mayo de 2026.- Cada 10 de mayo, en México se celebra el Día de las Madres entre flores, festivales y reuniones familiares. Sin embargo, detrás de los festejos, muchas madres trabajadoras continúan enfrentando desafíos laborales, desigualdad y una carga doméstica que pocas veces es visibilizada.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en México existen 38.5 millones de madres; de esta cifra, se estima que tres de cada 10 son jefas de familia, es decir, además de encargarse de las labores domésticas y de cuidado, también representan el principal sustento económico de sus familias.
La situación laboral para muchas de ellas continúa siendo complicada. Se estima que, de los 17.5 millones de madres trabajadoras en el país, 10.2 millones laboran en la informalidad, sin acceso a prestaciones, seguridad social o fondos de retiro.
Además, persiste un estigma dentro del entorno laboral hacia las mujeres con hijos. Algunas son consideradas menos disponibles, menos comprometidas o incluso menos capaces de asumir puestos de liderazgo por el hecho de tener hijos. Esta percepción puede traducirse en menos oportunidades de crecimiento, salarios más bajos o dificultades para conseguir empleo.
A esto se suma la llamada “doble jornada”, ya que después de cumplir con un empleo remunerado, millones de mujeres continúan con tareas domésticas y de cuidado dentro del hogar. La situación se vuelve aún más compleja para madres solteras, quienes deben asumir por completo tanto el sustento económico como las labores de cuidado, muchas veces sin redes de apoyo suficientes.
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024, las mujeres mexicanas trabajan en promedio 61.1 horas a la semana, más que los hombres; de estas horas el 66.8 por ciento del tiempo total corresponde a actividades no remuneradas como limpiar, cocinar, cuidar hijos o atender familiares, mientras que, en el caso de los hombres esta proporción es de 33.2 por ciento.
Si bien es cierto que la participación femenina ha crecido en el mercado laboral, todavía existen pendientes en materia de igualdad salarial, acceso a empleos formales, licencias de cuidado y corresponsabilidad dentro del hogar; en este último punto, por ejemplo, se prevé que el 87.6 por ciento de las mujeres que viven con menores de edad asumen la mayor parte del cuidado diario, lo que evidencia que las responsabilidades familiares siguen recayendo principalmente en ellas.
En este Día de las Madres, más allá de los regalos y celebraciones, el reconocimiento también implica reflexionar sobre las condiciones que enfrentan millones de madres trabajadoras todos los días, así como la necesidad de construir espacios laborales más justos y hogares donde las responsabilidades sean compartidas. Porque para las madres, el trabajo nunca termina.