Vuelven a sus dueños vehículos robados en Cancún
OTHÓN P. BLANCO, QRoo, 1 de septiembre de 2026.- El feminicidio de Yorley, una adolescente de apenas 15 años asesinada el 25 de agosto en Cancún, dejó al descubierto una preocupante cadena que va más allá del crimen: los objetos robados de su vivienda pudieron convertirse rápidamente en dinero en establecimientos comerciales.
Por un televisor, un reloj y un teléfono celular, el presunto responsable habría obtenido solamente mil 400 pesos.
A raíz de esto la Fiscalía General del Estado (FGE) ha iniciado una revisión rigurosa a casas de empeño y comercios que reciben artículos de dudosa procedencia.
El fiscal general Raciel López anunció que la institución emprenderá acciones contra aquellos negocios que acepten bienes sin comprobar debidamente, pues esto genera que cualquiera busque sacar dinero delinquiendo.

El caso de Yorley muestra la gravedad del problema. Según las investigaciones ministeriales, Miguel Salvador N, de 38 años, originario de Tabasco y vecino de la víctima desde aproximadamente tres años atrás, ingresó alrededor del mediodía a la vivienda ubicada en la Región 225 aprovechando que la puerta estaba abierta. Presuntamente pretendía cometer un robo, pero al ser descubierto por la adolescente y escucharla pedir ayuda, la sujetó por el cuello y terminó con su vida.
El informe del Servicio Médico Forense reveló que la menor falleció por obstrucción de las vías aéreas con un cinturón, destacando que previamente la habían estrangulado con las manos.
Después del crimen, el hombre habría salido cargando un televisor, un reloj y el celular de la víctima. Lejos de encontrar mayores obstáculos para deshacerse de esos objetos, habría acudido a una casa de empeño y a una tienda de celulares de Benito Juárez, donde consiguió mil 400 pesos. Paradójicamente, fueron precisamente esas transacciones las que terminaron aportando información fundamental para que las autoridades pudieran seguir su rastro.
Mediante cámaras de videovigilancia y el trabajo conjunto de la Policía de Investigación y la Secretaría de Seguridad Ciudadana, Miguel Salvador N fue localizado apenas cuatro horas después en un parque de El Crucero.
El imputado, quien además contaba con antecedentes relacionados con delitos sexuales, ya fue vinculado a proceso y la Fiscalía pretende solicitar la pena máxima prevista, que podría llegar hasta 50 años de prisión.
Luego de que el Juez vinculó a proceso a Miguel Salvador N, también le impuso como medida cautelar la prisión preventiva por el término de dos años o el tiempo que dure el proceso judicial en su contra.