Reconocen a 95 instituciones de Quintana Roo por transparencia
CANCÚN, QRoo, 1 de octubre de 2026.- En Quintana Roo, la temporada de lluvias no trae únicamente aguaceros, calles mojadas y humedad: también puede convertirse en temporada alta para los mosquitos. La Secretaría de Salud federal advierte que la lluvia por sí misma no provoca dengue, pero el agua que queda acumulada en patios, azoteas, jardines, recipientes y objetos en desuso crea criaderos para el Aedes aegypti, transmisor del dengue, zika y chikungunya.
La regla para cortarles el paso es sencilla: después de cada lluvia hay que vaciar, tapar, voltear o eliminar cualquier recipiente que acumule agua; limpiar canaletas y desagües, lavar semanalmente los depósitos de almacenamiento y mantener patios libres de basura, llantas, botellas y cacharros.
La Organización Mundial de la Salud señala que eliminar los sitios de reproducción es una de las principales medidas para reducir la presencia de estos insectos.
El problema no termina en la comezón. Los mosquitos pueden transmitir enfermedades como dengue, chikungunya y zika; además, dependiendo de la especie y del área, los mosquitos son vectores de otras enfermedades como fiebre amarilla, malaria y virus del Nilo Occidental. En el caso del dengue, el mosquito transmisor suele picar durante el día, por lo que no basta con cuidarse únicamente por la noche.
Y sobre los remedios caseros, conviene separar el mito de la realidad: que una planta aromática, ajo, vinagre, café o determinados aceites colocados alrededor de la casa mantengan alejados a los mosquitos no sustituye las medidas comprobadas de control ni garantiza protección contra las picaduras.
Incluso el aceite esencial de eucalipto de limón no debe confundirse con productos repelentes formulados y evaluados; los CDC desaconsejan utilizar el aceite “puro” como repelente por falta de validación de seguridad y eficacia.

Los repelentes, en cambio, sí funcionan cuando están formulados con ingredientes activos reconocidos y se utilizan conforme a la etiqueta.
Los CDC señalan como opciones eficaces DEET, picaridina, IR3535, aceite de eucalipto de limón formulado y PMD, entre otros. La protección depende del producto y debe respetarse el tiempo indicado para reaplicar; en menores de edad deben seguirse además las recomendaciones específicas de cada producto.
Así que la defensa durante las lluvias comienza en casa: cero agua estancada, recipientes tapados, patios limpios, mosquiteros, ropa que cubra brazos y piernas y repelente cuando sea necesario. La estrategia más efectiva no es esperar a que aparezca el mosquito, sino quitarle desde antes el lugar donde pueda reproducirse.