CANCÚN, QRoo, 17 de abril de 2019.- Moreno, de grandes ojos pispiretos y la gran sonrisa que lo caracteriza cuando no cumbre nota roja, se ha convertido en todo un personaje en Cancún, en Quintana Roo y en la Península de Yucatán.
A sus 37 años ha revolucionado las redes sociales en Quintana Roo y la ciudadanía ha llorado, ha reído, la ha mentado y también se ha indignado junto con él por la violencia que azota al destino. Se trata nada menos que de Rey Gómez, mejor conocido como El Inspector Nocturno, que viene a reforzar la fuente policial en Quadratín Quintana Roo.
Asesinatos, heridos, balaceras… El Inspector Nocturno ha arriesgado su vida para dar la noticia a tiempo real. Su experiencia más fuerte fue un enfrentamiento sobre avenida Tulum: “yo estaba transmitiendo y de repente, sin darme cuenta, me quedé en medio de la calle, cuando los de la Marina empezaron a disparar, sin nada para protegerme… Afortunadamente, los policías me salieron a buscar y me cubrieron con sus escudos antibalas”, narra con la adrenalina por dentro.
Rey comenzó como reportero grafico hace 12 años, trabajó en el periódico más vendido de la Península de Yucatán y hace tres años cuatro meses se convirtió en el extrovertido, disruptivo  e irreverente Inspector Nocturno, a quien en redes sociales siguen más de 340 mil personas.
“Cubro nota roja porque es mi pasión. Tengo un dicho: ser reportero policial no se hace, se nace y yo nací para serlo”, dice con su conocida sonrisa y ese lenguaje directo, sincero, sin tapujos, que acepta “no cae bien a algunas personas”.
Muchos piensan que es fácil agarrar un celular y transmitir en vivo, dicen cualquier pend… lo puede hacer y quizá puedan, pero lo difícil es hacerlo con más de 2 mil o 7 mil personas en vivo, comenta.
Muchos me preguntan que si me gusta mi trabajo, les respondo que yo no trabajo, yo hago lo que amo. Confucio decía, elige un trabajo que te guste y nunca tendrás que trabajar, pero yo cambié esa frase: Elige un trabajo que ames y ese día será el último día que trabajarás, precisa El Inspector.
Sin embargo, en su vida, no todo ha sido miel sobre hojuelas:
“Soy originario de Cancún, nací en una familia humilde y crecí con muchas carencias. No supe lo que era una fiesta de cumpleaños hasta los 20 años de edad, soy un periodista empírico con 12 años de experiencia; viví en Mérida, Yucatán, 12 años y regresé a mi natal Cancún a los 16,  y aquí me tienen, divirtiéndome con lo que hago”.
Para él, lo más difícil de ser El Inspector Nocturno es descuidar a su familia. A veces cuando tiene un tiempo para descansar ve películas o se va de pesca “aunque a veces no pesque nada (risas). Puedo estar horas tirando mi anzuelo, eso me relaja, me hace olvidar un rato el bullicio de la ciudad”.
A Cancún la ama ‘porque es la ciudad que me vio nacer hace 37 años, es la ciudad donde nacieron mis hijos y es la ciudad donde quiero quedarme siempre”.
Se considera un ser humano normal, con gran pasión por lo que hace “sensible en los temas que lo merecen y también muy duro de sentimientos: no me intimido si veo personas sin vida o me veo envuelto en alguna balacera, siempre mantengo la calma. Ah y soy muy sincero y directo, eso me ha acarreado antipatías”, explica. Cuando cubriendo la fuente está en situaciones de peligro, Rey Gómez sabe que Dios lo cuida: “Él me ha llevado a donde estoy, creo mucho en Dios”.
A sus seguidores, especialmente a los de mejor edad les aconseja que luchen siempre por lo que quieren:
“Si un chamaquito que vendía rábanos en un mercado de Mérida y trabajo en miles de cosas: como limpiador, como ayudante… Ahora es El Inspector Nocturno, ustedes pueden llegar a ser lo que quieran: Ustedes son su límite. Si alguien les dice que no pueden, son personas que se auto frustraron y ahora buscan que tampoco la demás personas puedan lograr sus metas, ignórenlas”.
El trabajo de Rey Gómez es conocido de sobra en la Península de Yucatán, y ahora llega El Inspector Nocturno llega a fortalecer Quadratín Quintana Roo para consolidar a nivel nacional ese periodismo irreverente y disruptivo que ha cambiado la forma de la cobertura en la nota roja.