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Foto: Especial

Muerte de abejas por químicos causa pérdidas de 2.3 mdp en Quintana Roo

Teresa Yah Sánchez/Quadratín Quintana Roo
 
| 17 de agosto de 2018 | 12:30
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CANCÚN, QRoo, 17 de agosto de 2018.- El Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible Península de Yucatán informó que unas 335 colmenas de 18 apiarios, ubicados en el ejido Candelaria, municipio de José María Morelos, fueron afectados por la aplicación de químicos tóxicos, lo hasta el momento ha generado pérdidas económicas por más de 2 millones de pesos.
El organismo confirmó que la afectación se debió a que un empresario yucateco ordenó aplicar un químico altamente tóxico para fumigar su terreno y sembrar chile habanero.
La acción del particular provocó la muerte de cientos de miles de abejas en un radio de cuatro kilómetros de distancia de su terreno, ubicado en la zona maya.
Uno de los apicultores afectados, Wilson Ayala Mex, dijo que esta es la muerte de abejas más numerosa de que se tenga memoria en la historia de los pobladores del ejido Candelaria.
Las pérdidas por las colmenas, abejas, cera y miel, se estiman en más de dos millones 300 mil pesos, de acuerdo con un cálculo preliminar elaborado por el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible Península de Yucatán, que junto con jóvenes de los ejidos de Candelaria I y II, había puesto en práctica la iniciativa Desarrollo Inclusivo de la Apicultura en José María Morelos.
En el proyecto participan más de 30 jóvenes de nueve ejidos de ese municipio con objeto de crecer económicamente en sus lugares de origen.
Explicaron que un grupo de pobladores emprendió la iniciativa con 28 colmenas que subieron a 30 en el primer semestre de 2018, y apenas el 7 de agosto habían recibido una visita técnica para evaluar su desempeño, que fue calificado como exitoso, de acuerdo con María del Carmen Sánchez, asistente técnica de la iniciativa.
Sin embargo, un día después de la visita, empleados de un empresario originario de Yucatán, identificado como Pablo Mendoza, hicieron la fumigación en un terreno y utilizaron el químico llamado Regenet 4SC, cuyo efecto abarcó cuatro kilómetros y mató a miles de abejas de los apicultores en Quintana Roo.
Los daños aún siguen cuantificándose, pero de manera preliminar, el Consejo Civil contabilizó, con ayuda de los apicultores afectados, unas 335 colmenas de abejas Apis Melífera impactadas, sin poder determinar el daño a las especies silvestres, importantes polinizadores de la selva.
Los apicultores detallaron que, desde el miércoles 8 de agosto, detectaron un comportamiento inusual en las abejas, que fue traduciéndose en una mortandad masiva en los días subsecuentes.
Recorrieron otros apiarios, en donde encontraron el suelo tapizado de abejas muertas.
Los empleados del empresario de Yucatán dieron el nombre del químico usado para la fumigación, se trata de fipronil, un químico comercializado bajo la marca Regenet 4SC, altamente tóxico para las abejas.
El compuesto está clasificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un plaguicida de Clase II. Sin embargo, al ver la magnitud de lo sucedido, modificaron su versión inicial y aseguraron que se aplicó un químico orgánico.
El Consejo detalla que los apicultores intentaron presentar una denuncia ante el Ministerio Público, en José María Morelos, pero inicialmente no se las querían recibir con el argumento de carecer de competencia para intervenir en la muerte de animales y que además la muerte de abejas no está tipificado como un delito.
Sin embargo, detalla, el Código Penal de Quintana Roo posee un capítulo que versa sobre los Delitos en Materia de Apicultura y, en su artículo 147, fracción II, indica que incurren en ese ilícito, los que destruyan colmenas, miel, abejas, panales y productos apícolas, por lo que finalmente la denuncia fue admitida.