Sillas infantiles: México aún está lejos del uso que reporta EU
CANCÚN, QRoo, 20 de noviembre de 2025.- La Nochebuena, esa flor roja que invade casas, tiendas y calles cada diciembre, no es solo decoración bonita: es historia viva de México. Aunque hoy la vemos por todas partes durante la Navidad, pocos saben que su origen se remonta a rituales prehispánicos y que su nombre original, cuetlaxóchitl, significaba flor que se marchita, pese a representar para los mexicas renovación, vida y luz.
Con la llegada de los españoles, este símbolo ancestral se integró rápidamente a las celebraciones decembrinas, gracias a su intenso color rojo y a que florece justo en temporada navideña. Desde entonces, pasó de ser parte de ceremonias indígenas a convertirse en protagonista de los nacimientos, posadas y ofrendas cristianas.

Pero su salto mundial vino después: en 1828, el diplomático estadounidense Joel Roberts Poinsett la llevó a Estados Unidos, donde comenzó a cultivarse masivamente y se posicionó como la flor oficial de la Navidad en Norteamérica y Europa. Actualmente, es conocida como poinsettia, aunque su cuna, y su corazón, siguen siendo mexicanos.
Además de su belleza y legado cultural, la Nochebuena es un motor económico importante: productores de estados como Morelos, Puebla, Michoacán, CDMX y Guerrero abastecen el mercado nacional durante noviembre y diciembre, generando miles de empleos y fortaleciendo viveros familiares.

Detrás de cada maceta roja que adorna un hogar hay historia, identidad y trabajo mexicano. Esta flor, que une pasado prehispánico con tradición moderna, es mucho más que un adorno: es un recordatorio de que la Navidad también florece desde nuestras raíces.