CANCÚN, QRoo, 27 de mayo de 2018.- Quintana Roo se distingue a nivel mundial por sus hermosas playas, principalmente en Cancún y la Riviera Maya, donde el azul turquesa del mar y la blanca arena son admirados por propios y extraños, pero la presencia de sargazo representa una amenaza.
Año con año, millones de visitantes eligen los destinos de Quintana Roo para vacacionar, por distintas cuestiones e incluso para contraer nupcias, aprovechando la inigualable imagen de sus costas, pero desde hace algunos años el alga aumenta de forma preocupante en el litoral.
Todos hablan del impresionante mar de Cancún y de la Riviera Maya; de hecho, en 2017, Quintana Roo recibió un total de 16 millones 911 mil 163 pasajeros aéreos, lo que representó un crecimiento de 5.3 por ciento respecto a 2016, según cifras oficiales de la Secretaría de Turismo del estado.
Pero ahora lo que era la blanca arena se está volviendo oscuro: hace aproximadamente tres años, la mancha de sargazo comenzó a apoderarse de las costas de Quintana Roo y llegó como nunca se había visto.
En ese momento, pobladores y prestadores de servicios turísticos tomaron la iniciativa y se organizaron en cuadrillas para limpiar las playas públicas.
Los hoteleros hicieron lo propio al remover el alga que llegaba frente a sus hoteles; sin embargo, la situación empeoraba cada vez. Se ha llegado a registrar hasta 28 mil 124 toneladas de sargazo húmedo en las costas quintanarroenses en tan solo una semana, siendo el municipio de Benito Juárez el más afectado, con 15 mil 74 toneladas, seguido de Solidaridad, Tulum, Cozumel, Othón P. Blanco e Isla Mujeres.
A la fecha, las autoridades señalaron que las algas podrían utilizarse para fines médicos, e incluso cosméticos y alimenticios, pero nada se ha concretado.
La Secretaría de Turismo del Estado confirmó que se pedirán recursos federales por un monto de 62 millones de pesos, e incluso confirmó que se busca edificar una planta de tratamiento para el alga, aunque el proceso de recolección sería sumamente costoso si debe ser separado de la arena.
La idea es recogerlo en el mar con el fin de no remover los arenales de las playas, para lo que se ha propuesto colocar barreras de contención en el agua.
El Gobierno de Quintana Roo propone incluso que el sargazo sea considerado como un desastre natural y se tengan recursos permanentes para abatirlo.