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Foto: Quadratín Quintana Roo

Sin Gafete

Isabel Arvide
 
| 31 de agosto de 2018 | 10:09
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Uno de los operativos ordenados por Raymundo Collins esta semana, fue en el mercado Morelos, donde 175 elementos de la Secretaría de Seguridad Pública hicieron detenciones y “decomisaron” cocodrilos, iguanas y hasta cangrejos.
¿Esto importa? Sí, definitivo. Porque la venta ilegal de animales que perteneces a especies protegidas está orientada a criminales, porque está “de moda” entre ellos tener sus zoológicos, porque incluso llegan a pasear con sus tigres.
Se trata de una ofensiva integral contra el delito, contra los delincuentes que por muchos años gozaron de impunidad en la Ciudad de México, lo que devino en la inseguridad, en la percepción de peligro que compartimos millones de habitantes o quienes deben acudir a la capital de país por diversos motivos.
En la zona norte, que incluye colonias como Iztapalapa, la percepción de inseguridad es la mayor del país, superior al 92 por ciento.
O sea que casi todos quienes ahí viven, o deben transitar por sus calles, tienen miedo de ser asesinados, asaltados, atacados por criminales. Que, paradójicamente, suelen ser unos mugrosos, muchos de ellos con varias detenciones en su haber, entrando y saliendo de la cárcel a modo.
Cada día Collins da una entrevista de prensa donde, además de informar, responde a preguntas abiertas de los reporteros. Lo que permite confrontar, de verdad, sus realidades.
¿Y cuales son éstas? En números duros lleva más de mil detenciones por semana, más de 140 diarias. ¿Es una diferencia? Yo diría que inmensa, porque se rompe el círculo maldito de la impunidad, porque demuestra que ha conseguido “sacar” a la policía de la Ciudad de México de complicidades criminales, porque ha conseguido ponerlos a trabajar, a cumplir con su obligación de salvaguardar a la ciudadanía. Lo que no hacían.
Uno de los asaltos que resolvieron, el compromiso es tardar tres minutos en llegar a partir de la llamada al 911, fue a una tienda en Villacopa, donde venden mascotas y comidas para mascotas.
¿De qué tamaño es la violencia que padecemos para que un asalto tenga como botín bolsas de croquetas de alimento para perros? En serio que tenemos que estar muy mal.
Esto no es lo más importante, sino que los dos chavitos que vendían estos alimentos fueron amagados con pistola, amarrados y estaban a punto de ser secuestrados… cuando la policía llegó y lo evitó.
¿Cultura de “Cero Tolerancia” al delito? Collins dice que el entiende la seguridad de una manera muy “arcaica” y que se define en: “detener, detener, detener, detener”. Y eso es lo que está haciendo. Con una policía que hoy le entra a las persecuciones, a los balazos que suele recibir, a las broncas de verdad.
Una policía que, incluso, debe confrontar las ambiciones políticas del gobernador de Oaxaca, el joven Murat, que cierra vialidades encabezando supuestas manifestaciones a favor del mezcal…
¿Qué sigue? Cruzar los dedos para que Collins tenga tiempo suficiente para completar el cambio que ya comenzó en la seguridad de la Ciudad de México…
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