Mosquitos invaden Cancún y ni correr dejan
CANCÚN, QRoo, 10 de septiembre de 2026.- Si tienes perros o gatos en casa, mantenerlos protegidos contra las garrapatas también ayuda a reducir riesgos para la familia, ya que estos parásitos pueden afectar a las mascotas y trasladarse al interior de las viviendas.
Las garrapatas pueden transmitir distintas enfermedades a las personas, entre ellas rickettsiosis, ehrlichiosis y enfermedad de Lyme, aunque no todas las especies transmiten los mismos padecimientos y el riesgo depende de la región. En el caso de la rickettsiosis, la Secretaría de Salud advierte que puede provocar cuadros graves si no recibe atención oportuna.
Entre los síntomas que pueden aparecer después de una picadura se encuentran fiebre, dolor de cabeza, cansancio, dolores musculares o articulares y sarpullido. La enfermedad de Lyme, transmitida por determinadas especies de garrapatas, también puede ocasionar fiebre, fatiga, dolor de cabeza y un sarpullido característico; sin tratamiento puede afectar las articulaciones, el corazón y el sistema nervioso.
Las mascotas también están expuestas. Perros y gatos pueden transportar garrapatas desde patios, jardines o áreas con vegetación hasta el hogar, mientras que los perros pueden desarrollar enfermedades como la ehrlichiosis canina. En la Península de Yucatán se han documentado infecciones por Ehrlichia canis en perros.
Para reducir el riesgo, se recomienda revisar periódicamente a las mascotas, especialmente después de salir al exterior, y utilizar productos preventivos contra garrapatas de acuerdo con las indicaciones de un veterinario. También deben revisarse zonas como orejas, cuello, entre los dedos y alrededor de la cola.
Las personas deben revisar piel, cabello y ropa después de permanecer en áreas con pasto, maleza o arbustos. Si se encuentra una garrapata adherida, debe retirarse cuanto antes con pinzas finas, sujetándola cerca de la piel y tirando hacia arriba de manera firme y constante.
En Quintana Roo, donde conviven zonas urbanas, patios, áreas verdes y espacios naturales, estas medidas ayudan a disminuir la exposición. Mantener jardines limpios, retirar maleza y objetos acumulados y atender cualquier síntoma después de una posible picadura son acciones básicas para prevenir complicaciones.