Arte para sacudir conciencias sobre el cuidado de arrecifes en Cancún
CANCÚN, QRoo, 6 de noviembre de 2026.- Las muertes de Mincho y Moana, dos delfines que permanecían en cautiverio en instalaciones turísticas, volvieron a poner bajo escrutinio las condiciones de vigilancia, infraestructura y atención veterinaria en los delfinarios del país, luego de que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) diera a conocer las causas de ambos fallecimientos.
La dependencia confirmó que Mincho, quien murió el 31 de octubre en Dolphin Connection Cancún, padecía un carcinoma que hizo metástasis, mientras que Moana, fallecida el 1 de octubre en el Delfinario Sonora, sufrió un traumatismo hepático que le provocó la muerte. En este último caso, una luminaria habría caído sobre el ejemplar.
Sobre Mincho, la Profepa informó que el cáncer, localizado inicialmente en la lengua, se extendió a otros órganos y que el delfín recibió atención veterinaria. Sin embargo, el caso también plantea interrogantes sobre el seguimiento médico y la detección oportuna de la enfermedad.

En cuanto a Moana, las investigaciones apuntaron a que la luminaria pudo desprenderse durante las ráfagas asociadas al huracán Polo y golpear al animal, provocándole la lesión mortal en el hígado. El hecho también puso en duda las condiciones de seguridad de la infraestructura donde permanecía.
La Profepa señaló que realiza inspecciones para revisar los planes de manejo, las instalaciones y los protocolos de atención veterinaria. También indicó que iniciará los procedimientos administrativos correspondientes y, si encuentra elementos que lo ameriten, recurrirá a la vía penal.
Aunque las investigaciones buscan determinar posibles responsabilidades, ambos casos reavivaron el debate sobre el cautiverio de mamíferos marinos y las condiciones en que viven en instalaciones de exhibición turística.