Cancún salva a 94 cangrejos y prepara otro operativo en octubre
CANCÚN, QRoo, 3 de octubre de 2026.- A un año del aseguramiento de nueve delfines en Dolphin Connection Cancún, anteriormente Dolphinaris Cancún, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) mantiene una vigilancia permanente sobre los ejemplares para garantizar su bienestar y determinar si existen condiciones para una eventual reubicación.
En octubre de 2025, la dependencia ordenó la clausura total temporal del recinto y el aseguramiento de los nueve delfines, tras detectar diversas irregularidades, entre ellas estanques con agua turbia y deficiencias en las condiciones de limpieza.
A partir de la intervención, la Profepa impuso medidas correctivas para mejorar las condiciones de las instalaciones y estabilizar la salud de los mamíferos marinos.
De acuerdo con la dependencia federal, actualmente se observan mejoras en el sistema de soporte de vida, que permite una mayor recirculación del agua, así como mejores condiciones de limpieza y claridad en los estanques.
Los análisis realizados por la Profepa también han confirmado el cumplimiento de los parámetros de calidad del agua y la ausencia de los agentes patógenos detectados anteriormente.

Sin embargo, los nueve ejemplares continúan bajo seguimiento médico debido a distintos padecimientos, entre ellos afectaciones oculares, lesiones y alteraciones en la lengua y mucosa oral, desgaste dental y otros problemas crónicos que requieren una valoración individual.
En este contexto, tres de los delfines difícilmente serían candidatos a un traslado debido a los riesgos que representa para su estado de salud. Para los otros seis, la posibilidad de reubicación continúa bajo evaluación con el apoyo de especialistas.
Cualquier eventual traslado dependerá de una valoración clínica actualizada que incluya parámetros sanguíneos y de estabilidad adecuados, además de una cuarentena rigurosa para evitar riesgos tanto para los ejemplares como para los animales del lugar de destino.
La Profepa continuará evaluando la evolución médica, conductual y social de cada delfín. Las decisiones sobre una posible reubicación también tomarán en cuenta los vínculos sociales existentes entre los ejemplares.
La dependencia aclaró que las mejoras registradas en las instalaciones no significan que hayan desaparecido los problemas que dieron origen a la intervención, por lo que el procedimiento administrativo continúa en curso.
La procuradora federal de Protección al Ambiente, Mariana Boy, señaló que la prioridad es que los nueve delfines reciban la mejor atención posible y determinar cuáles pueden ser reubicados sin poner en riesgo su vida.