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CANCÚN, QRoo, 30 de octubre de 2026.- El delfín Mincho, de 37 años, falleció en las instalaciones de Dolphin Connection Cancún, luego de padecer una enfermedad grave, hecho que fue notificado a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Tras conocer el deceso, la dependencia ordenó a la empresa realizar de manera inmediata una necropsia y estudios complementarios para determinar con precisión las causas de la muerte.
La autoridad federal informó que los resultados y las circunstancias del fallecimiento serán dados a conocer una vez que concluyan los dictámenes técnicos correspondientes. Mincho formaba parte de los nueve ejemplares que permanecían bajo aseguramiento en el antiguo delfinario Dolphinaris Cancún, ubicado en la zona hotelera, cuya situación se encontraba bajo seguimiento de las autoridades ambientales debido a las condiciones sanitarias y los padecimientos que presentaban los animales.
Un delfín marcado por el cautiverio y una enfermedad agresiva
Mincho era un ejemplar macho de la especie Tursiops aduncus que llevaba décadas en cautiverio y se había convertido en uno de los casos más delicados del recinto. De acuerdo con evaluaciones médicas difundidas previamente, padecía un carcinoma de células escamosas que comprometía aproximadamente 70 por ciento de su lengua, una condición considerada de pronóstico muy grave. Incluso se había advertido que su estado de salud hacía inviable un traslado, debido al riesgo que representaría para su vida.
Un historial de 16 muertes y nueve ejemplares asegurados
El caso de Dolphin Connection Cancún se remonta a octubre de 2025, cuando Profepa clausuró temporalmente el predio y aseguró a los nueve delfines que permanecían en sus instalaciones, tras detectar irregularidades como estanques con agua turbia y deficiencias de limpieza. La intervención ocurrió después de que se documentara la muerte de 16 delfines entre junio de 2018 y agosto de 2025. Los nueve ejemplares que quedaron bajo resguardo eran Mincho, Diego, Apolo, Flex, Satu, Squalo, Solomon, Solei y Oceanía.
Los otros ocho animales también presentaban problemas de salud. Solei tenía opacidad en ambos ojos y lesiones en la lengua; Oceanía, inflamación crónica de las córneas y lesiones orales; Diego, daños dentales graves y pérdida parcial de la aleta caudal; Apolo y Flex, afectaciones en las córneas; Satu, úlceras linguales y desgaste dental; Squalo, problemas oculares, dentales y lesiones en la piel, mientras que Solomon presentaba inflamación de las córneas, ulceraciones y desgaste dental.
El traslado de los animales seguía sin resolverse
En su último reporte del 1 de octubre de 2026, Profepa informó que había mejoras en el sistema de soporte de vida, la limpieza de los estanques y la calidad del agua, además de mantener vigilancia veterinaria permanente. Sin embargo, advirtió que tres ejemplares difícilmente podrían ser trasladados por su condición médica, mientras que los otros seis continuaban bajo evaluación. El procedimiento administrativo contra el recinto seguía abierto y cualquier reubicación debía garantizar la supervivencia de los animales.