¡Manos al agua! Quintana Roo se moviliza por la protección del manatí
COZUMEL. 13 de agosto de 2026.- Los murciélagos no son ciegos, tampoco son ratas con alas y sólo tres de las más de mil 500 especies existentes en el mundo se alimentan de sangre. Estos y otros mitos fueron desmontados durante la conferencia Entre Alas y Ecos: Una ventana al fascinante mundo de los murciélagos de México, organizada por la Fundación de Parques y Museos de Cozumel (FPMC).
La charla fue impartida en el Centro de Conservación y Educación Ambiental (CCEA) por el biólogo e investigador Jorge Alemán Silva, quien explicó las extraordinarias adaptaciones de estos mamíferos, considerados los únicos capaces de mantener un vuelo sostenido y propulsado, incluso contra el viento.

El especialista detalló que existen alrededor de mil 515 especies de murciélagos en el mundo y 146 habitan en México. Su alimentación también es diversa, pues hay especies insectívoras, frugívoras, polinizadoras, carnívoras, piscívoras y hematófagas, aunque estas últimas representan una mínima proporción.
Alemán Silva destacó que estos animales cumplen funciones esenciales para el equilibrio ambiental. Los murciélagos insectívoros ayudan al control natural de plagas, mientras que los frugívoros dispersan semillas que contribuyen a la regeneración de selvas y bosques. Además, algunas especies polinizan plantas de importancia económica y cultural, como los agaves utilizados para elaborar mezcal y tequila.

Durante la conferencia también se abordó la ecolocalización, mecanismo mediante el cual los murciélagos emiten y reciben sonidos para orientarse y encontrar alimento.
El público conoció además aspectos de su anatomía, comportamiento y capacidad para adaptarse a diferentes ambientes. Incluso se explicó que no todas las especies son estrictamente nocturnas y que algunos zorros voladores de Asia, África y Australia pueden alcanzar hasta 50 centímetros de longitud.

Al finalizar la ponencia, las y los asistentes conocieron parte del trabajo científico del especialista mediante la colocación de trampas de niebla, utilizadas para capturar temporalmente a los murciélagos con fines de investigación y conservación.
Rafael Chacón Díaz, director del CCEA, destacó la importancia de la actividad debido a la relación del investigador con estudios desarrollados en Cozumel, donde analiza la alimentación de murciélagos frugívoros mediante trabajo de campo y muestras.
Reproducción autorizada citando la fuente con el siguiente enlace Quadratín Quintana Roo.
Síguenos en Facebook, Twitter, Threads, WhatsApp, Telegram, TikTok, Instagram, YouTube




