Muere Mincho en polémico delfinario de Cancún
CANCÚN, QRoo, 31 de octubre de 2026.- Mincho murió en cautiverio, después de pasar prácticamente toda su vida en instalaciones de Dolphin Discovery y convertirse en uno de los referentes de los cuestionamientos sobre el bienestar de los delfines utilizados en espectáculos comerciales. Su fallecimiento vuelve a colocar bajo cuestionamiento a la empresa, que durante meses guardó silencio ante las solicitudes de información sobre la condición de salud de sus ejemplares.
A través de un comunicado, Dolphin Discovery informó que el ejemplar tenía 36 años y murió debido a complicaciones derivadas de un tumor maligno. La compañía aseguró que durante su enfermedad recibió atención veterinaria especializada y cuidados enfocados en preservar su bienestar y calidad de vida, además de permanecer acompañado por sus cuidadores y profesionales veterinarios hasta sus últimos momentos.
Sin embargo, la noticia llega después de meses de cuestionamientos públicos. El 19 de abril de 2026, Quadratín Quintana Roo solicitó formalmente una entrevista con un vocero o especialista de la compañía para conocer el estado médico de los delfines que permanecían en sus instalaciones. Particularmente, existía interés en conocer la situación de Mincho, ante las preocupaciones expresadas sobre su salud. La solicitud nunca tuvo respuesta.
El silencio tampoco terminó con las manifestaciones ciudadanas. El 4 de septiembre, activistas y ciudadanos se concentraron frente a las oficinas de Semarnat, sobre el bulevar Kukulcán, para exigir transparencia sobre la condición de nueve delfines en cautiverio, entre ellos Mincho, así como un plan de reubicación fuera de los tanques de concreto.
Ahora, seis meses después de aquella solicitud periodística y casi dos meses después de la protesta, la empresa comunica su fallecimiento. Por su parte, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ordenó la realización inmediata de una necropsia y estudios complementarios para determinar con precisión las causas de su muerte.
La historia de Mincho deja una paradoja difícil de ignorar: su caso se convirtió en referente de los cuestionamientos sobre el cautiverio de delfines, pero terminó muriendo en esas mismas condiciones, después de décadas de explotación comercial.
Mincho ya no está, pero siguen pendientes las respuestas, sobre todo, las condiciones en las que permanecen los demás ejemplares.
La empresa hoy lamenta su muerte. Lo que durante meses no hizo fue responder a quienes exigían saber cómo estaba.